lunes, 29 de marzo de 2010

PIENSO EN EL PENSAR

Si un cirujano abriera ahora mismo mi cabeza, no vería ningún pensamiento, porque LOS PENSAMIENTOS NO SE VEN.
Protesto. Hay pensamientos que sí se ven, y son éstos; los que se están produciendo en este momento y son transmitidos instantáneamente al blog a través de mis dedos tecleando obedientes. Vosotros estáis viendo mis pensamientos. Así de fácil. Así de simple. Pero sí, es cierto que en el sentido literal de la palabra, los pensamientos no se ven. De hecho, los que se están produciendo ahora mismo, son privilegiados pues están siendo inmortalizados en esta entrada, al igual que las imágenes se inmortalizan en las fotografías. La vida de los pensamientos es efímera, pues conforme se producen, se desvanecen en el olvido. Pensar. Pensamos sin pensar. Los pensamientos fluyen y se olvidan constantemente. Pensamos de la misma manera que respiramos. Es algo natural. Pienso que en este momento estoy pensando productivamente, ya que mis pensamientos estan tratando de dar forma a algo, a un texto; a un post. Aunque quizá, todo esto no tenga mucho sentido, pero esto es lo que hay. Y esto es lo que estoy pensando. :-)
Y estos, son los pensamientos privilegiados del día de hoy, porque a lo largo del día mi cerebro ha producido muchísimos pensamientos, pero no podría recuperar ni uno solo. Sí podría recuperar la idea, o el tema que ha ocupado o entretenido a mi mente y de esa manera volver a elaborar nuevos pensamientos sobre la materia en cuestión, pero los pensamientos que han tenido lugar a lo largo del día, esos ya no volverán. Pensamientos. Son ilimitados y tan inherentes a nuestra mente, que a veces se nos olvida darles el valor que tienen.

miércoles, 24 de marzo de 2010

¿QUE SON LOS SUEÑOS?




¿Que son los sueños? ¿cual es su significado? Yo sé que cada noche, me acuesto en la cama, leo hasta que se me empiezan a cerrar los ojos, y llegado este punto, dejo el libro en el cajón de la mesita de noche, apago la luz y cierro los ojos. Y así, la consciencia me abandona y me duermo. Dicen que al igual que necesitamos comer y beber para vivir, necesitamos también dormir. La mente necesita dormir para vivir. Pero cuando dormimos, la mente no deja de funcionar; organiza toda la información que ha recibido durante el día, pero ¿y los sueños? ¿como se hacen? ¿tienen alguna finalidad?
Para mi soñar es como sumergirme en otra realidad. Se viven situaciones, emociones y reencuentros con gente de nuestro pasado o de nuestro presente o incluso con gente que no conocemos o gente famosa de la tele o el cine. Volvemos a la niñez, al instituto o a aquel puesto de trabajo del que ya no nos acordábamos. A veces, me he despertado en mitad de la noche, y he sentido fastidio, porque mi sueño no había terminado. Y así, con las ganas de saber cómo continúa, me he vuelto a dormir, logrando o no, saber el desenlace. Hay sueños que son como películas. Con sus personajes, y su argumento. A mí misma no me veo en sueños, o a veces sí me veo, pero no me veo bien la cara. Como si estuviera borrosa. Y a veces ni siquiera salgo yo en mis sueños. Pesadillas no tengo muy a menudo, pero cuando tengo, suelen estar inspiradas en pelis, pues me persiguen, o alguien me quiere matar. Cuando era pequeña, soñaba a menudo que entraban en mi casa y yo corría al balcón y me tiraba. Era un segundo piso así que siempre salía ilesa. :-). Los sueños que menos me gustan son los abstractos; sí, ese tipo de sueño que no tiene ni argumento, ni forma, ni nada, y que encima se repite a lo largo de la noche y no deja ni dormir, ni soñar ... no sé si habéis tenido este tipo de sueño, yo lo llamo abstracto porque no sé ni cómo describirlo de lo extraño que es...
Y luego están los sueños raros, en los que se mezclan situaciones o acciones normales, pero que dentro del sueño se remueven y se acaban convirtiendo en algo completamente absurdo. Una vez soñé que en casa de mi abuela, dentro de su piso tenía unas escaleras mecánicas. Y recuerdo una noche en la que me desperté estupefacta a causa de mi sueño que consistía en que estaba yo en la cocina, de pie cubierta con una toalla, cuando de repente, me quito la toalla y me meto en la lavadora con la intención de ducharme...; y hasta soñé que me costaba acomodarme dentro del tambor y que cuando se ponía en funcionamiento yo fijaba mi vista en los agujeritos por los que empezaba a caer el agua... Cuando le conté a mi cónyugue mi sueño me miró con cara de "tú no estás muy bien...." jajajaja, mira que me reí.
Y yo me pregunto el por qué de esos sueños... ¿serán sueños a medio elaborar? ¿o elaborados con algún defecto?... Y los sueños con su historia y su intriga.. ¿como se elaboran con tanto gancho?¡¡que fascinante!!
Lo malo de los sueños es que pese a lo intensos que pueden llegar a ser, se olvidan en cuestión de segundos. Hay quienes duermen con una libreta y un boli debajo de la almohada para apuntar todos los sueños que recuerde al despertarse y lo cierto es que parece un experimento interesante porque para bien o para mal lo que soñamos se queda en el sueño. A ver si después de escribir este post sueño algo interesante y tengo suerte y mañana lo recuerdo.... ajajajaj.
Ale, dulces sueños para todos.




lunes, 15 de marzo de 2010

COSAS DE LA VIDA

Lunes, 8 de Marzo a las 20:00h

A Paula la acaban de ingresar en el hospital. Está a punto de dar a luz. Su habitación es la número 810. Comparte la habitación con otra chica de su misma edad. Paula está deseando tener a su bebé. Tiene muchos dolores y está muy asustada. Su marido Toni también está asustado e impaciente. En un momento en el que ve a su esposa tranquila, Toni la informa susurrando de la suerte que han tenido, porque muy cerca de ellos, hay una habitación ocupada por unos negros. Paula al oírle esboza una débil sonrisa de alivio y pronuncia suavemente dos palabras: menos mal.
Martes, 9 de Marzo a las 10:00h.

La madre de Paula acaba de llegar. Besa a su hija y muestra su gran preocupación. Está nerviosa y feliz. Va a ser abuela. Paula le dice a su madre que les podía haber tocado en una habitación con negros. La madre hace una mueca y con sabiduría explica a su hija que eso es lo malo de la seguridad social, que te puede tocar al lado de cualquiera. Y molesta por la existencia de esa posibilidad, añade un brusco "¡qué barbaridad!".
13:30h

Paula ya ha dado a luz. El bebé está muy malito. Es el corazón. Necesita un trasplante. Paula, Toni y la madre de Paula están sufriendo muchísimo. El dolor es inmenso. Necesitan que un bebé se muera y les dé su corazón. No tienen consuelo.
Miércoles, 10 de Marzo a las 15:00h

Ha ocurrido. Ha habido un donante. Se ha hecho el trasplante y el bebé de Paula responde bien. Vivirá. Paula, Toni y la madre de Paula no dejan de llorar. Ahora son lágrimas de felicidad y de eterna gratitud. Y también son lágrimas de dolor por el pequeño donante y por sus padres que en su sufrimiento han salvado a su bebé.
Simultáneamente...
Arusi ya está en casa. Ella y su marido no dejan de pensar en su bebé, que ya no está con ellos. Le reconforta saber que su pequeñín, ha sido un heróe dando la vida a otro niñito. Su marido la abraza y ambos lloran su pérdida. Su niño, tan pequeñito. Tan bonito. Tan negrito.

miércoles, 10 de marzo de 2010

PENÉLOPE : ¡GUAPA!







Ayer por la noche ví la gala de los Oscar. La grabé, porque aunque me apetecía muchísimo quedarme a verla en directo, me venció el sueño y a las doce ya estaba en la cama. Al día siguiente mientras comía, ví un poco el programa que hacen a la vez que los Oscar, y sacan a los actores y actrices en la alfombra roja para que podamos quedarnos embobados ante tal esplendor. Cuánta perfección. Cuánto glamour. Cuánto lujo. Cuánta belleza. Quién fuera ellas por un día... De lo que ví mientras comía, me quedé con el vestido de Jennifer López. Maravilloso. Según las editoras de no recuerdo qué revista de moda, era un vestido precioso y se notaba que Jennifer había adelgazado. A mí el vestido me encantó. A Penélope no la llegué a ver, pues me tuve que marchar y dejé el programa para otro momento. Total, que el lunes por la tarde, estoy fregando en la cocina, y escuchando a las del TAL CUAL de A3 que íban a comunicar su particular ranking de las peor vestidas. Y cuál es mi sorpresa, cuando anuncian que el tercer puesto de las peor vestidas lo ocupa... ¡¡Penélope Cruz!!. Yo, estropajo en una mano y sartén en la otra, me giro bruscamente para ver a una Pé con un precioso vestido rojo, que a las de TAL CUAL no les gustaba. Despectivamente, decían era un rojo vino tinto, y el peinado era un recogido "de andar por casa". Yo sigo fregando mosqueada, y deseando ver la gala para comprobar con tranquilidad el aspecto de nuestra actriz. En mi opinión estaba guapísima. Una cara radiante y el vestido simplemente impresionante. De hecho, creo que el color le favorece mucho. El recogido, pues ahí en la foto está. Sin comentarios.
Penélope Cruz, la única actriz española que ha sido nominada al oscar en tres ocasiones y que en una de ellas triunfó y lo ganó. La actriz española cuya imagen ha estado en todas las pantallas de los televisores de todo el mundo que han sintonizado la gala de los Oscar, y aquí, en su país, las periodistas cotillas no tienen nada mejor que decir sobre ella, más que calificarla como la tercera peor vestida... En fín, que en defensa de Penélope, quién a la vista está, no necesita que la defiendan, diré que las que han hecho estos comentarios "de andar por casa" no son críticas de moda, ni estilistas ni nada por el estilo. Son periodistas del corazón que en esta tertulia en cuestión, se han quedado más bien en simples marujas despellejando a una estrella a la que es posible que nunca, nunca lleguen a entrevistar.
Está claro que para gustos los colores, pero no me parece correcto despreciar de esa manera la vestimenta de nuestra representante en los Oscar, que guste más o guste menos, no íba para que hablen así de ella.






PD. La segunda peor vestida fue Jennifer López. jajajajaja...



PD2. Y por si tenéis curiosidad, la primera peor vestida fue Mariah Carey.
PD3.Siempre según las del TAL CUAL...

lunes, 1 de marzo de 2010

SOLAS

Irene se siente sola. Vive en una gran ciudad, y siempre está rodeada de gente, pero aún así, se siente sola. En su casa, la relación con su familia es buena. Se quieren. Pero Irene es una persona muy reservada y no abre su corazón. No hace partícipes a sus seres queridos de sus miedos y de sus temores. Cuando necesita hablar, no les llama ni les pide ayuda. Algo se lo impide, y sola en silencio, deja que pase el tiempo. Acude cada día a trabajar a la oficina, donde se relaciona con compañeros, jefes, y demás personas que completan su mundo laboral. Con algunos compañeros congenia más que con otros, y a más de una compañera considera amiga. Está contenta con su trabajo y con el entorno que lo envuelve. Pero cuando termina la jornada y llega la hora de volver a casa, comprende al ver la sonrisa en los rostros de sus compañeros, que ella no sonríe. Ella no tiene ganas de volver a casa. No quiere sentirse sola. Irene siente un vacío en su corazón, una carencia impalpable pero que palpita incesante. La falta de sosiego que ello le ocasiona, la hace taciturna, pero eso nadie lo sabe, porque no conocen a la Irene que está sola . Vive su vida con normalidad, y aparentemente nada le falta, es una joven feliz y alegre. No se queja. Al contrario, es charlatana y simpática. Al volver a casa del trabajo, ya ha oscurecido e Irene se maravilla de la infinidad de luces que le ofrece su ciudad. Siendo como es una romántica, comienza a ver más allá de esas luces. Miles y miles de ventanas iluminadas. Casas habitadas. Gente. Se pregunta qué hace la gente. Se pregunta si alguien en ese momento se siente solo. Sabe que así es. En uno de eso puntitos de luz, alguien que está solo, algún día la encontrará a ella. Está segurísima de ello. Sí. Ahora Irene sonríe.
La hermana de Irene se llama Cinthia. Vive con su marido al que quiere con locura. Se siente querida y vive feliz. Satisfecha. Plena. Pero en ocasiones, emociones distorsionadoras la inquietan. Está noche está sola en casa y no está tranquila. Una melancolía irracional la acecha. De pronto se siente sola. Triste. Como si no estuviera completa. Presa de la ansiedad que esta rara sensación le produce, se acerca a la ventana y contempla a su ciudad en la noche. Desde siempre la han fascinado todas las lucecitas que brillan en la lejanía. Miles y miles de ventanas iluminadas. Ventanas de casas habitadas. Como romántica que es, piensa en la gente que vive en esas casas, y que estará ahora viendo la tele en sus salones. Se pregunta si habrán mujeres como ella, melancólicas en esta apacible noche. Sabe que sí. La inquietud interior es innata en el ser humano. Ante el consuelo que da la normalidad, y el mal de muchos, Cinthia, ya más calmada, sonríe desde su luz, desde su ventana.

lunes, 22 de febrero de 2010

SOMBRA AQUÍ Y SOMBRA ALLÁ....

El sábado se celabraba el 80 cumpleaños de la tía Grace. Iba a asistir la familia al completo. La comida tendría lugar en una preciosa masía y todos llevábamos meses ilusionados con el evento. Yo me había comprado un vestido de lana de color crema que aderezaría con mi collar de perlas, reservado para ocasiones especiales. Así que el sábado, me levanté en cuánto sonó el despertador y desayuné libre de toda pereza, con ganas de dedicarme la mañana a mí misma para estar radiante en un día muy especial. Me dí un baño revitalizante y apliqué a mi cabello una mascarilla reparadora y fortificante. Al salir de la bañera, me sequé y me puse mi body milk reafirmante. Después de secarme el pelo concienzudamente con el secador, me puse los rulos calientes para ondularlo y con ello darle más volumen. Con la cabeza llena de rulos, y tratando de no hacer mucho ruido ya que él estaba durmiendo plácidamente, comencé con mi sesión de maquillaje, cuyo primer paso es la crema hidratante seguida del propio maquillaje. Destaqué mis ojos pintándolos ahumados, y me quedaron chulísimos. Como tenía tiempo de sobra, y a mi pelo le convenía tener un rato más los rulos puestos, me preparé un cafelito y me lo tomé relajada viendo la tele. Cuando consideré que era oportuno, volví al cuarto de baño, me lavé los dientes y encendí la luz del dormitorio para que él se fuera despertando. En la cocina, le preparé el desayuno y estuve un rato con él en el comedor mientras se lo tomaba. Luego arreglé la habitación y volví a meterme en el baño. Me quité los rulos y me encantó el resultado. Al tiempo que me ponía unas horquillas pensaba en el maravilloso invento que eran los rulos. Aunque colocarlos uno por uno era un verdadero rollo y acababas con los brazos doloridos, el resultado era absolutamente fabuloso. Se acercaba la hora de irnos, así que me vestí, me dí un último toque de colorete, me puse el brillo de labios, hidraté mis manos y me rocié con mi colonia favorita . Yo ya estaba lista para disfrutar de la fiesta de tía Grace. Ahora le tocaba a él acicalarse. Se metió en el baño, se dió una ducha rápida, se lavó los dientes, se puso un poco de gomina en el pelo, se vistió y listo. No se afeitó, porque claro, la barba de dos días resulta de lo más sexy... Sonriendo no pude evitar comparar la mañana que yo había dedicado a mi imagen, con sus escasos quince minutos... Hombres, mujeres, Marte, Venus.... :-)

lunes, 15 de febrero de 2010

MIS DÍAS DE SAN VALENTÍN

Desde siempre he sido una romántica y una soñadora. Hasta que el amor llegó a mi vida, lo busqué, lo imaginé y lo lloré. E idolatraba el día de San Valentín. Pensaba que para los enamorados, San Valentín era un día mágico e inolvidable en el que el amor se vivía con gran intensidad. Mi anhelo de tener un amor se magnificaba con la llegada de este soñado día. Sin embargo, ahora que tengo el amor, no necesito de este día para celebrarlo, pues el amor se vive en cada momento. Eso no quita, la ilusión por un regalito, por una sorpresita... :-) Pero la magia de San Valentín se queda en en los sueños de amor, y a mi me gustaría hacer un pequeño homenaje a mis pasados días de San Valentín, aquellos que han dejado algo en mi corazón, recopilando algunos de mis recuerdos.

Mi primer recuerdo se remonta a mis días de colegio. Creo que tendría unos once años. Volvíamos a clase después del recreo cuando sorprendidas, encontramos en nuestros pupitres una nota anónima con una poesía. Un compañero de clase nos dejó una para cada niña. Ahora al recordar a ese niño, pienso en su ternura y en su gran corazón.


Mi siguiente recuerdo me hace avanzar hasta el instituto. Me veo en la cafetería con una amiga a la que le estoy leyéndo una carta de amor. Ella me da su aprobación. Le ha encantado. Así que pongo el nombre de mi amado en el sobre y nos dirigimos hacia el buzón de San Valentín en el que la deposito con toda mi ilusión.


Han pasado unos añitos, y Cupido todavía no ha lanzado sus flechas. Como mi mejor amiga tampoco tiene a quien la quiera, tomamos la decisión de que no nos vamos a quedar sin regalitos. Nos hacemos la una a la otra un regalo sorpresa y nos compramos en la pasatelería unos pastelitos deliciosos y preciosos con forma de corazón .


En este recuerdo ya estoy en el trabajo. Sentada con la mesa llena de papeles, le pregunto a mi compañero que en la actualidad tiene menos de treinta y cinco años, sobre los planes que tiene para el día de San Valentín, a lo que él, campechano me contesta "Pues lo de siempre. Quedarme en casita en el sofá, viendo la película "HOY ES EL DÍA DE LOS ENAMORADOS" de Conchita Velasco". Y siguió trabajando, silbando felizmente la música de esta canción. Cuando recuerdo esta anécdota siempre sonrío.


San Valentín. Ahora se ha puesto de moda decir que es una fiesta consumista, pero yo no creo que sea así. San Valentín es soñar con el amor. Es el día más romántico del año. Y todas nos merecemos tener este día especial. Perdón, todos, que los hombres aunque vayan de duros, también son unos románticos y unos soñadores.
PD: Sé que este post llega con un día de retraso, pero es que no me he podido resistir :-) .