Me cuesta mucho ponerme en la piel de Nelly. No acabo de "pillarla". Concederle el beneficio de la duda, sería considerarla ignorante ó inocente en exceso, o como suele decirse de aquéllos que no se enteran, sería afirmar que "le falta un verano". Considerar el aceptar que habla sin pensar y sin darse cuenta de cuánto daño pueden causar sus palabras sería igualmente concederle el beneficio de la duda. Pero creo que yo no soy tan benevolente. Me cuesta no desconfiar . Me cuesta no creer que lo hace a propósito. Con intención. A sabiendas de que lo que dice, va a doler, a molestar y a irritar a su interlocutor. Creo que Nelly es una persona que se crece con las desgracias ajenas. Con sus comentarios contribuye a que el pesar de los demás aumente. Este hecho no deja de sorprenderme, pues hablo de una chica joven, que vive desde hace algunos años en pareja, simpática, guapa... vamos, lo que viene a ser una chica normal y corriente. Pero borde. Sí; quizá es este el adjetivo que mejor describe ese rasgo turbio de su personalidad.
El otro día me la encontré por la calle e íba ella acompañada de su prima, la recién separada. La pobre, al parecer lo está pasando mal porque ha sido él el que la ha dejado y ella todavía se aferra a la esperanza de que vuelva. Bueno, pues como decía, me las encontré por la calle, y tras saludarnos, Nelly se puso a contarnos la sorpresa que le había dado su chico por San Valentín enviándole al trabajo un enorme ramo de rosas rojas. Qué romántico, sí. Yo, ojo avizor, no tardé en darme cuenta de que la prima se encogía por dentro, y de que Nelly se hinchaba regocijándose en los detalles de la anécdota. Con sutileza cambié de tema. No sé. A lo mejor soy yo, que tengo demasiada empatía y no puedo hablar de ciertos asuntos si hay alguien delante a quien pueda lastimar, pero hacer alarde de tu suerte en el amor, cuando tu prima llora precisamente su mala suerte en el mismo, pues no es lo más apropiado.
Lo mismo ocurre con su cuñada. Se lleva bastante bien con ella y a menudo se las ve juntas. Pues bueno, la cosa es que la cuñada con la suegra se lleva fatal, y en cambio ella se lleva a las mil maravillas, porque se ve que le ha caído en gracia a la buena mujer... pues nada, que sabiendo como sabe perfectamente que para su cuñada el estar en casa de la suegra es un tanto incómodo porque no es bien recibida, cada vez que tiene ocasión saca a relucir la buena relación que ella sí mantiene, y lo bien acogida e integrada en la familia que ella sí está. Creo que cuando Nelly presume de suegra, la cuñada se muerde la lengua.
Y si no lo que me decía a mí. Que yo también fui diana de sus dardos envenenados. Hace unos años, cuando me encontraba anímica y espiritualmente fatal porque no podía quedarme embarazada, cada vez que la veía, no sé cómo ni por qué lo hacía, pero sabiendo cómo estaba yo, siempre se las ingeniaba para decirme que ella no tardaría en tener hijos y que además -añadía para más inri-, aunque ella no estaba "buscando", se podía quedar en cualquier momento porque los accidentes ocurren y esas cosas pasan "¿si ó no, Claire?" recuerdo que me preguntaba. Yo, que con ella de mis problemas nunca hablé, sé que sabía lo mío, porque forma parte de un entorno en el que todos lo sabían así que estoy segura de que ella también. Pero nada. A ella "plin". Soltaba sus perlas y se quedaba tan ancha. Y yo.... jodida.
Pero bueno, rencor no le guardo, porque verdaderamente me llevo bien con ella, y no es mala persona, pero es ese punto malicioso lo que siempre me descoloca. Es como si dónde ve una llaga, ella pone el dedo. Sí. Por eso decía al principio que creo que ella se crece con las desgracias ajenas. Cuando en ocasiones la veo "lanzar sus pullas" con toda naturalidad me entran ganas de echarme a reír y de preguntarle " pero vamos a ver... ¿como puedes ser tan borde?". En serio, que siento curiosidad. Porque le admiro el que sea una persona fuerte; de esas que no se dejan avasallar por nada ni por nadie; no le afectan las opiniones sobre ella, y ni siquiera le interesan. Ella va a la suya y punto. Eso me gusta. Que no se aflija por nimiedades ni le de importancia a lo que no la tiene, me encanta. Pero es una borde. Noto que le gusta tocar el punto débil de las personas que la rodean, y eso ni me gusta ni lo entiendo. Por eso no me puedo poner en su piel ni saber lo que siente cuando hace eso. Porque sus intenciones no son transparentes. Porque seguramente, no es trigo limpio (como dice mi madre y todas las madres). De todos modos, adrede ó no, no está bien, y creo que en esta vida hay que tener un mínimo de empatía y no decir a los demás lo que no nos gustaría que nos dijeran a nosotros. Tamaña falta de tacto es un gran defecto. A mí por lo menos, no me gustaría que tras tener un encuentro casual ó no con alguien, mis palabras exaltaran sus miserias . Borde desde luego no soy, y Nelly para su suerte o su desgracia sí lo es.