jueves, 9 de septiembre de 2010

OBSESIONADA POR LA LIMPIEZA

¿Que hay detrás de una casa siempre impoluta? ¿Como mantener una casa siempre reluciente, sin una mota de polvo?. Pues siendo una mujer que se pasa el día limpiando. No hay otra explicación; bueno, con la excepción, claro está, de esas casas que son limpiadas a diario por maravillosas asistentas, pero que no es el caso en el que yo estoy pensando precisamente. En la puerta de la nevera de una amiga mía, hay pegado un imán en el figura grabado el siguiente proverbio: " En una casa muy limpia vive una mujer aburrida". Cierto. Hay actividades infinitamente más estimulantes y beneficiosas tanto para el espíritu como para el intelecto, que dedicar TODO el tiempo de ocio a mantener la casa tan limpia "como los chorros del oro".
La mesita centro de mi comedor es de cristal, y varias amigas me recuerdan cada vez que vienen a casa que "mola, pero lo malo del cristal es que se ensucia mucho ; te vas a hartar de limpiarla". Pues sí; estoy harta de limpiarla". Pero la cuestión es que no es que por ser de cristal se ensucie antes ó más que el resto de los muebles, ensuciarse se ensucia lo mismo, sólo que en el cristal se ve más. Ayer la limpié y quedó preciosa, brillante pero sin embargo hoy ya se ha hecho visible una finísima capa de polvo. Yo podría ahora mismo coger una bayeta y limpiarla de nuevo para que volviera a adquirir esa perfección que la hace resplandecer, pero paso. Prefiero escribir un rato. Ya la limpiaré mañana. Ó pasado, que a fin de cuentas, mantener una casa impecable es IMPOSIBLE. ¿Y a qué viene esta entrada sobre la limpieza del hogar? viene de cierta conversación con una compañera de trabajo, que nos contaba a modo de crítica cotiyesca las manías obsesivas de su cuñada con respecto a la limpieza de su casa. Yo me quedé boquiabierta escuchándola. Os cuento:

1- Nadie pone un pie en su casa sin una bayeta en el suelo sobre la que ser apoyado, para caminar arrastrando la misma. Así no le ensucian el suelo, y de paso le sacan brillo.

2- Su marido mea SENTADO EN EL VÁTER. Así no salpica.

3- Las ventanas siempre cerradas. Si hace calor, aire acondicionado que así no entra el polvo.

4- Su marido entre semana no se ducha en casa. Lo hace en las duchas del gimnasio al que se apuntó empujado por ella para tal fin. ÚNICAMENTE PARA TAL FIN.

¿Que os parece? ¿una obsesionada por la limpieza ó una chica lista? jajajajaja.

19 comentarios:

Juan Rodríguez Millán dijo...

Yo diría psicótica perdida más bien, je, je, je...

Sencillamente increíble, a pesar de que te doy toda la credibilidad del mundo. Bien pensado, alguien podría escribir un libro con un personaje así...

Volvoreta dijo...

Eso es una infeliz, como bien dices una mujer aburrida. Y eso que yo soy maniática de la limpieza eh? Bueno eso o que mi pareja es... es... muy despistado? digámoslo así ji ji ji
Hya que tener criterio y yo creo que con limpiar una vez a la semana y luego mantener las cosas ordenadas es más que suficiente. Cuando vengan visitas le damos un poquito de brio y mira.. que vivimos cuatro días y hay que disfrutarlos y no estar tan pendientes de si criticarán nuestra casa por eso o por lo otro. Porque aunque esté limpia, la podrían criticar por ese o aquel mueble, o por la decoración así que... A VIVIR

Jo Grass dijo...

Yo tengo el personaje Juan, jajaja. Algún dia lo escribo y se lo dedico a Claire y a tí, jajaja

Jamás entenderé a las maniáticas de la limpieza. Y eso no quita que no sueñe a veces, metida en la contienda, aquello de ¡mi reino por una chacha! extenuada porque como no me quita el sueño el asunto y prefiero escribir o leer un buen libro en mi tiesmpo de ocio, a veces se me acumulan ingentes cantidades de plancha o bastante desorden a mi alrededor, y más con una hija que riega la casa con sus juguetes.
En fin, que yo también considero a esa mujer una tarada, pero debo decirte que una vez conocí a un tío que era igual: como tenía moqueta había que descalzarse nada más entrar en su casa y ponerte unas pantunflas que tenía preparadas en diferentes números, que servían para recoger el polvo al caminar; llegó a decirme que , en su casa, las chicas con las que se enrollaba, si es que era imposible hacerlo en otra parte, no se podían duchar, porque él no recogía pelos que no fueran suyos y unas cuantas cosas más.
En fin, pena me dan!
besitos

Sandra dijo...

Mujer a mi me parece llevar la limpieza a extremos enfermizos. Creo q todo tiene q tener su justa medida. Yo reconozco q no puedo estar sentada viendo la tele sabiendo q tengo los baños por fregar, por ponerte un ejemplo. Pero también se que si un sábado he quedado a desayunar con alguien, salgo cortando el aire y ya limpiaré cuando vuelva.
Los radicalismos no son buenos en ningún aspecto.

El tema limpieza a mi también me obsesiona, no puedo evitarlo, pero no llego a los extremos de tu amiga. Madre mía, esa mujer no disfruta de la vida!!.

Besos.

Pilar dijo...

Me da miedo, sin más.

Limpiar a fondo es gratificante, se nota la diferencia, limpiar a diario es demoledor, haces para volver a hacer.

No me gusta el desorden ni la suciedad pero la vida es vida y mi casa no es un museo.

Besos

Uma dijo...

Pues a mi me parece rayando lo obsesivo y patológico...precisamente hoy una compañera nos ha contado el problema de su hermana que empezó así y ahora no se atreve a salir de casa por miedo a contaminarse con la mierda externa y solo puede estar en casa, que es su entorno controlado y limpio....asi que cuidadin con las obsesiones!!!
besos

Yandros dijo...

Pues aqui se dan dos casos
Ella es una obsesionada enfermiza evidentemente
El es un gilipollas integral. El marido me refiero.
Lo de obligar a mear sentado en el váter lo he escuchado varias veces. Yo lo siento pero a mi nadie me obliga a semejante memez. Uno puede tener cuidado y punto. En cuanto a lo de ducharse fuera si a mi me dicen algo asi, me ducho tres veces cada día y salgo chorreando por toda la casa.
Y desde luego no iría a su casa en la vida ni la invitaría a la mía, llena de perros y gatos por todos lados le daría un síncope

julia dijo...

Uff, qué estrés de mujer, por Dios... no quiero ni pensar cuando se le derrame algo en el suelo... Y lo del marido con el tema de la ducha, ¡no comment!

Un saludito Claire!

La Queli dijo...

Ostras!!!, qué miedo de mujer. Yo conocí a alguien así hace mucho tiempo, y ahora sé que tiene tratamiento psiquiátrico con sus obsesiones, que son varias.

Mira, que no me coma la mierda, pero el polvo lo paso tres veces por semana y no pasa nada, con tener la casa recogida y los suelos sin migas... ya tienes la casa para disfrutarla. Y a quien no le guste... que no me visite...

Besucos.

X dijo...

Esa mujer no está aburrida, está enferma y nunca será feliz. Hay que joderse, ¿de veras todo el mundo va por su casa arrastrando los pies sobre una bayeta? Ya sé dónde NO celebrará su marido reuniones informales con los compis...

Yopopolin dijo...

esa mujer esta enferma no, lo siguiente!!! jajaja. Ahora, yo si limpiaria la mesa de centro, que son dos segundos!! jaja

Tita dijo...

¡Hola!

Me ha gustado mucho tu entrada. La verdad es que en mi pueblo de origen conozco a bastantes obsesas (y aburridas, dicho sea de paso) que llegan a tener dos casas en una, me explico. Tienen dos cocinas: la buena de exposición que jamás y repito JAMÁS usan, y otra escondida (suelen ser casas)en el sótano o garaje y que es donde cocinan cada día "para no manchar la otra"

Tienen además un comedor o sala de estar donde hacen siempre siempre toda la vida, incluso las visitas de confianza de la familia, y luego un salón para las visitas de compromiso, o de ocasiones especiales. No te lo creerás, pero una tía mía, carnal, lo tenía así...y yo siendo su sobrina, sólo he visto en dos ocasiones dicho salón, siempre cerrado a cal y canto: en las comuniones de mis primas. Sólo y exclusivamente. Pero no es la única, ya te digo que se da mucho....

Gracias a dios, mi madre siempre se rió de esas cosas, y prefería leer y jugar con nosotras antes que seguir limpiando sobre limpio...y eso he aprendido yo

¿No es penoso?

Saludos

Tita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
danygirl dijo...

Bufff...a mí es que no me molestan las cosas que no están perfectas. Bueno, en realidad, es que soy un desastre para las "labores del hogar".

Rebeca dijo...

Tengo una tía exactamente igual que la amiga de tu amiga. Nunca he visto nada en su casa que me dé una pista de que allí viven personas. Se pasa el día sacando brillo y regañando a los demás si no siguen sus estrictas normas (lo de mear sentado también se ha aplicado en su casa a los hombres). En fin, para mí, hay que disfrutar un poco más y estresarse un poco menos, el desorden tiene que ver con la vida y una casa está para vivirla!

Dr.Mikel dijo...

Si me dices que hace durante el tiempo que tiene fuera a su marido te dire si es una chica lista o una obsesa. jajaja
Bsos.

Sonix dijo...

Hala! Si no fuera porque hay gente para todo, no me creería que hay alguien que haga todo eso. Yo la verdad es que soy bastante pasota. Ya me lega con trabajar y lo demás, como para llegar a casa y ponerme a limpiar como una loca, como si no tuviera nada mejor que hacer. xDD
Muy buen post, la verdad es que cuando veo la casa de alguien tan impoluta me da hasta un poco de susto.
Beso!

Anónimo dijo...

Tengo 4 años de casado, mi esposa y yo no vivimos juntos por cuestiones de mi trabajo y ella estudia un doctorado. Estamos juntos tres meses al año, pero ya no lo soporto, no me considero alguien sucio y limpio la casa regularmente, pero mi esposa hace de la limpieza su objetivo diario, nuestra casa es muy chica solo de 2 habitaciones, cocina y comedor, utiliza un balde de agua para cada habitación, barre y trapea después de cada comida y diariamente, si encuentra un poco de polvo en el piso, se enoja y trapea de nuevo, usa la lavadora diariamente para lavar lo del día anterior. Para mí esto es una pesadilla diaria, no sé qué hacer porque es una pelea el intentar evitarlo. Ella es muy perfeccionista, la quiero pero no aguanto estar con ella en casa porque siempre su objetivo es ver que está sucio para limpiar y yo tengo que acarrear las cubetas de agua. Estoy pensando en que no podría vivir con ella de esta forma. Siento que ella me quiere, pero no puede controlar esta obsesión, pienso proponerle ir juntos a una terapia o de lo contrario separarnos.

Anónimo dijo...

Ya estallo el asunto, en la mañana se levantó mi esposa a limpiar, yo me levante un poco después y fui al cuarto de al lado para cortarme el pelo, pero coloque un plástico enorme en el suelo y tengo muy poco pelo, así que no cayo un solo pelo fuera del plástico. Al terminar recogí el plástico y lo tire, en lo absoluto nada ensucie.
Y empieza mi esposa a reclamarme muy alterada que no tenía ninguna consideración, que le falte al respeto al cortarme el pelo en un cuarto que había barrido y trapeado, le dije que en lo absoluto no había ensuciado nada, pero no me escucho, siguió reclamándome y llorando, no deja de llorar.

No sé qué hacer, hasta me pidió el divorcio, yo le dije que de acuerdo.