lunes, 24 de septiembre de 2012

MAL DE LA SUEGRA

Cuando hicimos el curso prematrimonial, el cura lo dijo claramente: "chicos, si vuestra madre vive en el piso de arriba del vuestro, vosotros podéis subir a verla siempre que  queráis, pero ella antes de bajar a vuestra casa tiene que pedir permiso o ser invitada.  Acordaros: las mamás en su casa y vosotros en la vuestra, con vuestra mujer."  Y yo me pregunto cuántos matrimonios se habrán roto por culpa de la suegra, para que los curas hagan semejante recomendación en los cursos prematrimoniales.  Seguramente que muchos.  Observando fríamente mi entorno las mujeres "amigas" de sus suegras escasean;  más bien es todo lo contrario.  La que no tiene una herida aquí, la tiene allá. Vamos, que el "mal de la suegra" es algo comúnmente común.  Es extraño.  O mejor dicho, no debería de ser así, porque al fin y al cabo, la suegra es la madre de nuestro marido y por lo tanto es de justicia tener un buen trato con ella.  Pero no.  Tristemente y muy a menudo las relaciones se complican, y mucho, porque hay suegras que son auténticas víboras. Este tipo de suegra al que me refiero, suele creer que está por encima del bien y del mal.  Ella puede decir lo que le venga en gana, al margen de si sus palabras hieren ó no.  Es más, si a esta suegra no le caes bien, ella se encargará encarecidamente de que seas consciente de ello, logrando intencionadamente que en su presencia sientas algo que con el paso del tiempo se convertirá en amargura y en rencor. Mal rollo.  Y mal rollo para el matrimonio, por que al ser la suegra la madre de él.... ceguera.  Hay un refrán que dice que "no hay más ciego que el que no quiere ver", y en estos casos, es comprensible y hasta natural que a ellos les cueste tanto trabajo comprender o ver, que su madre no es cómo ellos creen.  Pobrecillos.  Qué duro saber que la madre que te trajo al mundo y te crió y te dió todo su amor se comporta de manera vil con la persona amada.  Qué duro y qué triste, porque cuando las cosas empiezan a ir verdaderamente mal, el hombre tiene que ocupar su lugar y alejar a su madre, que es en estos caso altamente perjudicial para la felicidad conyugal.  En mi opinión este tipo de suegras son un fracaso total como madres, como mujeres y como personas. Una madre no tiene ningún derecho de hacer infeliz a su hijo y a la pareja de éste por el simple hecho de que ella habría escogido a otra.  Es injusto.
Este post lo estoy escribiendo pensando en unos buenos amigos que lo han pasado muy mal por culpa de la suegra.  Mi amiga no cayó en gracia a la mujer y al parecer ha tragado durante años una notable cantidad de impertinencias hasta que ha dicho basta, y ha hecho estallar la bomba. Su pobre marido que es muy buena persona lo ha pasado bastante mal sintiéndose  impotente para arreglar la situación y poder continuar siendo todos una familia.  El hombre sufría por tener que apartar a su madre y al mismo tiempo comprendía que era ella la que provocaba el final de las relaciones con su desagradable actitud.  
A veces el amor nos da la fuerza necesaria para tomar decisiones difíciles y a veces por amor optamos por sacrificarnos y poner una vez más la otra mejilla con la esperanza de que el bofetón no llegue nunca.
Mis amigos van a volver a intentarlo.  La suegra está arrepentida de todo, y parece que hay buenas intenciones por ambas partes.  El tiempo dirá.  Desde luego querer es poder, y si esta suegra antaño viperina valora y agradece esta oportunidad para formar parte de la vida de su hijo respetando a la mujer de éste, si de verdad lo valora y agradece,  todo saldrá bien.  Hay que confiar en las segundas oportunidades.  Confiar en que una suegra puede cambiar.  Hacer todo cuánto esté en nuestras manos para lograr una armonía con esa mujer que es la madre de nuestro marido y que a fin de cuentas a nosotras él nos ha elegido pero a su madre no. Una madre te toca y es lo que hay.  Y una suegra te toca pero si es de las malas, hay que luchar.  Luchar por la felicidad.

6 comentarios:

X dijo...

Desde la palabra "Pobrecillo" hasta abajo me ha gustado más, pero con las líneas anteriores a la misma no estoy muy de acuerdo, pues sé que aunque muchos hombres se ponen de parte de la madre (o mejor dicho, intentan templar los ánimos para que todo siga "como siempre") hay otros, muchos, que saben de qué lado tienen que ponerse, porque ese lado, en esto estamos de acuerdo, es el de la mujer que han elegido. Eso sí, también hay nueras que, más que tratar mal a las suegras, van de víctimas haciendo ver que esta las trata mal a ellas, ya que es algo tan común que cualquier marido podrá llegar a creérselo, distanciando así al hijo de su madre solo para tenerlo más agarrado. De eso también hay. Y por último, suegras hay en dos direcciones, madres de hijos pero madres de hijas también. No lo olvidemos.

Claire dijo...

Tienes razón. Y parece que con este post he demonizado a la gran mayoría de suegras-madres de los hombres-, que sé que las hay estupendas. No era mi intención. Me he referido en todo momento a las suegras malas de las mujeres porque es lo que más he conocido. Nueras malas también hay a montones, es más me atrevería a decir que estas nueras perversas serán el día de mañana suegras perversas, ya tengan hijos o hijas. De todos modos, no puedo evitar pensar que las mujeres saltamos antes para defender a nuestros maridos en el caso de que nuestras madres se pasen de la raya. Creo. Tampoco puedo evitar creer que a los hombres les cuesta más plantar a sus madres, decirles basta; creo que pasan por alto muchas cosas que no deberían con la esperanza de que todo pasa, todo se olvida y demás, y ese es un gran error porque no deberían quitarle importancia tan a la ligera ya que luego la bola cada vez se hace más grande y al final pasa lo que pasa. Quizás haya o yo creo que hay peores suegras madres de los hombres por ese motivo, porque a los hombres os cuesta más enfrentaros. A todos no, pero a una gran mayoría sí.
Igual ahora estás todavía más en desacuerdo conmigo jajaja...
"Los hombres son de marte y las mujeres son de venus" y en como nos enfrentamos a nuestras madres somos generalmente muy distintos.
Amén.

X dijo...

Jajaja no, ahora estoy más de acuerdo. Yo también dije que los hombres intentan suavizar las cosas y quizá con eso la mujer interpreta que se pone del lado de su madre. Pero creo que al final todos saben elegir el lado correcto. ;-)

(Lo que pasa es que mi madre es/ha sido mejor suegra que sus nueras, y esto es así, y no es que no haga cosas mal, que también)

Yopopolin dijo...

Pues sí, completamente de acuerdo en todo... hay suegras muy puñeteras! Pero yo creo que, afortunadamente, son las menos. Eso espero! xD

Tequila Limón y Sal dijo...

Yo solo he tenido una buena suegra. Lo que pasa es que no siempre lo he dicho, porque hay hombres que, ves claramente que siempre van a estar a favor de su madre pase lo que pase... eso no mola.

Jimmy Orellana dijo...

Mi suegra no me quiere