miércoles, 2 de febrero de 2011

TODOS NECESITAMOS HUIR

El domingo por la tarde vi una película en la que al principio de la misma, la protagonista estaba muy descontenta con su vida y decía levantarse por las mañanas y no palpitar. Decía no tener ganas de nada. Sentirse totalmente apática y no aguantar más. Y decía que la consecuencia de todo era que necesitaba urgentemente huir. Prefería la muerte a vivir así, sin ganas. Sólo yéndose podía tener una oportunidad. La desesperación es lo que tiene: nos pone al límite. Yo la comprendí muy bien porque ¿quién no ha sentido alguna vez en su vida la necesidad de huir?; si las cosas no van bien y no ves la luz al final del túnel una evasión total puede parecer la gran salvación. Irte. Empezar de cero en algún otro lugar. Poner tierra de por medio entre tu persona y tu vida. Convertirte en un@ foraster@ forjándose un nuevo porvenir. Qué maravilla...jajaja.
Considero que el mal de amores suele ser por antonomasia el principal motivo de esta necesidad de huida. Necesidad que consciente o inconscientemente puede ser alentada por la esperanza de encontrar al verdadero amor allá dónde vayamos. Pero también muchas veces, compartiendo la vida con la persona amada, las circunstancias y la presión que ejerce sobre nosotros el entorno nos hace caer en la desesperación de necesitar ese alejamiento de nuestra vida para poder respirar y vivir en paz. Solos. Sin presiones. Que nadie nos pregunte. Que nadie nos juzgue. Que nadie opine de nuestra vida.
Casualmente el otro día pensaba en todas estas cuestiones, y haciendo zapping con el mando a distancia acabé escuchando en la dos, motivos que habían llevaban a algunos cooperantes de distintas ONG`s a dedicar su vida a las misiones que realizan y gran parte de ellos habían sido motivados por la insatisfacción que imperaba en sus vidas ocasionada por divorcios, pérdidas, soledades y ese tipo de cosas. Por supuesto que estas razones no quitan mérito a la solidaridad y al buen hacer de estas personas pero yo me dije "¡ahí está!; otros que en su momento necesitaron huir de sus vidas." Y al igual que me pasó con la protagonista de la película, a ellos también los comprendí.
Personalmente, cuando estoy muy agobiada y no dejo de darle vueltas a las cosas que me preocupan y que muchas veces están magnificadas por la influencia que ejerce sobre mí la opinión de terceras personas, yo también emigraría a una nueva vida en la que nadie me conociera. También necesito huir. Pero la cruda realidad es que de quién estaría huyendo es de mí misma. Mi mundo gira en torno a mí, y en cuánto a esos terceros que tanto me afectan, realmente mi vida les trae sin cuidado. Soy yo la que les concedo la importancia y la que me creo la desesperación. Y como se dicen tantos otros a sí mismos, me digo yo que en otro lugar todo sería mejor.

14 comentarios:

Pilar dijo...

La sensación que comentas la define una buena amiga con esta frase "necesito vacaciones de mi propia vida", sólo vacaciones, porque no puedes huir de tí, pero a veces que bien sentaría un paréntesis, ¿verdad?

Rebeca dijo...

El problema es que como huimos de nosotros mismos, al final, nos llevamos los problemas independientemente del lugar geografico en que nos encontramos, pero hacer cosas nuevas o cambiar pequeños detalles, parecen ser claves para superar rupturas, que como bien dicen los psicologos es similar a superar la muerte de alguien, porqué al fin y al cabo, para nosotros el otro está muerto ya que no va a volver a formar parte de nuestra vida.

julia dijo...

¿Sabes, Claire? Con el tiempo he comprendido que, a veces, huir no sirve de nada. Lo mejor es afrontar los "problemas" y echarle valor...

Un besito guapa!

Sonix dijo...

Pues sí, huir a veces puede ser una solución, yo alguna vez la he aplicado y no me ha ido nada mal. En concreto, cuando rompí con mi ex (con el que estuve 9 años), me fui de mi pueblo y puse mil kms. de por medio. No fue por huir, sino por otras cosas, pero no sentó nada mal la ruptura con casi todo, menos con mi familia. Aún así, la mayoría de las veces lo mejor es plantar cara, si se puede, a los problemas.
Por cierto, ¿la peli no sería "Come, reza, ama"?

Extrema dijo...

Yo ya lo dejé claro en mi anterior blog... yo ahora mismo quiero huír a un lugar lejano...

X dijo...

Es que nosotros somos nosotros y nuestras circunstancias, y aunque no podamos escapar de nosotros mismos, sí podemos escapar de nuestras circunstancias. Mucha gente huye porque sin esos terceros, en otro entorno, pueden ser otras personas, tener otras vidas que sí les gusten.

DAISY dijo...

es cierto lo que te dicen, huir no sirve de nada porque huyes en el momento pero el problema sigue ahí esprándote a que quieras darle la cara. Un abrazo!!

Sandra dijo...

Todos alguna vez en nuestra vida queremos huir, lo que pasa es que no nos damos cuenta que huir no es la solución, que nos vamos, pero los problemas o lo que sea que nos agobia, se vienen con nosotros.

feliz finde guapa.

Jo Grass dijo...

Bravo, cariño, lo has explicado muy bien! Y los comentarios que me preceden no hacen más que corroborar tu tésis. Creo que es un síntoma de supervivencia la necesidad de huir de nuestra realidad, entorno,relación cuando nos sentimos ahogados en un pozo sin salida y no vemos la luz, pero seguramente es una opción de inmediatez que no va a solucionar nuestros problemas, si no somos capaces de afrontarlos y acabar con ellos. Si después de eso continuamos necesitando un cambio, estupendo; pero lo suyo es hacerlo dejando atrás los temas cerrados.

Besitos. Me ha gustado mucho tu reflexión.
Buen finde. Tienes un premio en mi cocina! Mua

La Queli dijo...

Bien, pues te diré lo que ya te han dicho todos, que por mucho que podamos huir, nunca podremos dejar atras lo que nos hace ir. Creo que lo cómodo es marcharse e intentar olvidar nuestros problemas, pero lamentablemente, lo malo nos lo llevamos como lacre en nuestra cabeza. Eso sí, poder irse de vacaciones un tiempo y cerrar momentaneamente la mente a lo que nos preocupa sería muy saludable.... ahora, quien sepa como se hace que nos lo cuente, que seguro que en algún momento de nuestras vidas utilizaremos tan sabio consejo.

Besucos.

Yandros dijo...

Una cosa es huir y otra es salir a respirar...
Si salimos a respirar aires de libertad de vez en cuando no necesitaremos huir...son como minihuidas en pequeñas dosis. Hay que romper con la monotonía de vez en cuando en vez de dejarlo todo para cuando vas a explotar.
Abrazos

MIS HISTORIAS dijo...

¿qué pasa cuando de lo que intentas huir es de ti misma? esoo si que es un problema

Uma dijo...

jolin Claire! creo que , si me dejas, me llevaré la ultima frase:

"(...) Mi mundo gira en torno a mí, y en cuánto a esos terceros que tanto me afectan, realmente mi vida les trae sin cuidado. Soy yo la que les concedo la importancia y la que me creo la desesperación"

pero que dificil es no hacerlo!
besos

Claire dijo...

Sonix: Sííí!!! :-)